| El Holocausto de la Justicia, 26 años después |
|
|
|
|
Por @Daniel_Col El Holocausto de la Justicia Personalmente pienso que los colombianos tenemos corta memoria, por eso quería aprovechar este espacio para refrescar un poco la memoria colectiva y llamar a una reflexión profunda de la realidad nacional: El atentado terrorista perpetrado contra una de las ramas del Estado, hace 26 años no se puede olvidar en los libros de historia; este atentado continúa a diario y va dejando muchas víctimas a su paso: Los hechos: El 6 de noviembre de 1985 el comando 'Iván Marino Ospina' del grupo guerrillero M19 asaltó el Palacio de Justicia, edificación donde labora toda la Rama Judicial de Colombia. El grupo entró con camiones por el parqueadero, donde mataron a los vigilantes, para luego tomarse los pisos superiores donde estaban los magistrados y las entradas para consolidar su toma.
La Comisión de la Verdad del Holocausto del Palacio de Justicia concluyó que “Los Extraditables”, narcotraficantes de los carteles de Cali y Medellín, habían financiado la toma del M-19, seguramente, con el objetivo de impedir que la Corte Suprema de Justicia fallara ese mismo día la ley que permitía la extradición de Colombianos pedidos por Estados Unidos por narcotráfico y además quemar los expedientes judiciales, donde estaban todos sus antecedentes y las investigaciones. En la tarde del mismo día, a la 1 p. m., llega el Ejercito con Unidades blindadas a la Plaza de Bolívar haciendo cuartel en la Casa del Florero. Hacia las 2 de la tarde tres tanques Cascabel de la Escuela de Caballería del Ejército Colombiano, al mando del Teniente Coronel Luis Alfonso Plazas Vega, ingresan por la puerta principal (por la Plaza de Bolívar), donde rompen la resistencia de los terroristas y obligan el repliegue de los iniciaría desde la parte posterior del edificio, y obligaría a los guerrilleros y funcionarios secuestrados a refugiarse en los pisos altos. En la mañana del 7 de noviembre el grupo que aún resistían estaba con los rehenes en un baño del Palacio. Hacia las 10 a. m. el Consejero de Estado Reynaldo Arciniegas es liberado y le encomiendan la tarea de pedir al Presidente que permita la entrada de la Cruz Roja y la persuasión al diálogo. Finalmente los últimos rehenes fueron liberados y el Ejército logró consolidar la recuperación del Palacio hacia las 2 de la tarde del Jueves 7. Los hechos dejaron más de 100 víctimas y el Ejército logró liberar a más de 260 rehenes con vida Tribunal Especial de Instrucción: Esta Comisión especial de la Corte Suprema de Justicia concluyó que el Ejército actuó bajo la Constitución y defendiendo el Estado de Derecho y declara en su cláusula primera como los “únicos y exclusivos responsables del holocausto” al M-19. (ver informe del TEI publicado en el diario oficial del 17 de junio de 1986, página 58) El Coronel Luis Alfonso Plazas Vega: Para el día de la Toma del Palacio de Justicia, el Teniente Coronel Plazas Vega era el comandante de la Escuela de Caballería, su función era de combate, los rehenes rescatados por sus hombres eran llevados al Museo del Florero y entregados a los organismos de inteligencia (el B2 de Inteligencia Militar, Policía-F2 y el DAS). Su trabajo en la Dirección Nacional de Estupefacientes: El 15 de agosto de 2002 se posesionó como Director Nacional de Estupefacientes, nombrado por el Presidente de la República Álvaro Uribe Vélez y por el entonces Ministro del Interior y Justicia Fernando Londoño Hoyos, con quien participó activamente en los proyectos de las leyes 785 sobre administración de bienes incautados, y 793 sobre extinción de dominio, las cuales le dieron las herramientas al Estado para despojar de los bienes mal habidos a los narcotraficantes. Como director de la DNE en los muchos procesos de Extinción de Dominio, habiendo ganado en una o ambas instancias: Por ejemplo, después de 15 años, se ganó la Extinción de Dominio de la emblemática Hacienda Nápoles de propiedad de Pablo Escobar Gaviria; los bienes de José Gonzalo Rodríguez Gacha, la extinción de dominio más grande realizada hasta la fecha en Colombia, por valor de más de trescientos mil millones de pesos, que incluían 64 haciendas todas con nombres de lugares mexicanos, aviones y empresas a nombre de su principal testaferro el abogado Fernando Navarro Gutiérrez, quien preparó para el senador Javier Cáceres el debate para sacar a Plazas Vega de la DNE; ganó el pleito del 29.15 % del club deportivo Los Millonarios a la viuda y herederos de Gonzalo Rodríguez Gacha y estuvo a punto de incautarle a los Rodríguez Orejuela el 95% de las acciones del Club Deportivo América de Cali, y el 15% del Deportes Quindío, cuando lo sacaron de la DNE. También se le quitaron bienes a los narcoparamilitares y la narcoguerilla. Solo por citar algunos logros, tal vez los más reconocidos por la opinión pública. Dentro de sus funciones administrativas se podría destacar asumió el control de más de 30 instituciones hoteleras abandonadas o en quiebra. Asumió el control de más de dos mil fincas que se encontraban en manos de los testaferros de los narcotraficantes. Entregó más de 700 vehículos a Alcaldes de todo el país, para facilitar su labor administrativa. Llevó a cabo la Reestructuración de la DNE, proponiendo que el 82% de sus gastos de Funcionamiento los asumiera la propia DNE (cerca de 11.000.000 millones de pesos anuales). Se repartieron más de veinte mil hectáreas en extinción de Dominio a familias campesinas. Presentó el proyecto ante el Consejo Nacional de Estupefacientes de Democratización de las acciones de Millonarios (lamentablemente no se consolidó por su salida de la DNE). Asignó un avión ambulancia al Departamento de Casanare. Asignó un avión a la Patrulla Aérea de Bogota. Entre otros de sus resultados. El Coronel Plazas fue distinguido por la Interpol por su lucha contra el Narcotráfico. Investigación y testimonios contra Plazas Vega: El 7 de noviembre de 2005 se reabre el proceso del Palacio de Justicia con el argumento de la desaparición de 11 personas, que laboraban en la cafetería del edificio, cuyo paradero no se había esclarecido. La Fiscalía llamó a rendir testimonio a los sobrevivientes entre funcionarios y magistrados, a familiares de los desaparecidos e incluso al Presidente de la República de la época, Belisario Betancur. Dentro del proceso declararon varios testigos: Uno de ellos, miembro retirado de la Policía, Ricardo Gámez Mazuera, cuya declaración fue descartada por la Procuraduría del momento ya que se demostró que había sido retirado de la institución en 1979 por robo y estafa (6 años antes de los hechos). Otro testigo, Tirso Saenz es un Cabo retirado del Ejército cuyo nombre no aparece en los archivos de los participantes de la operación militar. Luego se comprobó que este sujeto estaba en prisión para el día de los hechos del Palacio. Finalmente, este supuesto testigo declaró que le habían ofrecido beneficios jurídicos y económicos a cambio de declarar en el proceso contra Plazas. Tal vez, el más controversial es Edgar Villamizar, cabo retirado del Ejército, en 1985 laboraba en Granada-Meta; y fue miembro del CTI en el 2003. En el proceso se comprobó el cabo nunca estuvo subordinado al mando del Coronel Plazas Vega en la Escuela de Caballería. Miembros de la Fiscalía realizaron unas pesquisas en la Escuela de Caballería, donde pretendían encontrar cuerpos humanos de personas desaparecidas y solo encontraron huesos de caballos. En ese mismo lugar, según la Fiscalía, alguien apareció espontáneamente y se identificó como el Cabo Villamizar, quien aduciendo sentimiento de culpa rindió testimonio. En el documento de su supuesta declaración aparece con el apellido “Villareal” (y no Villamizar) y su firma no coincide con la de su cédula. Por otra parte, dos testigos declararon en este proceso que el día de los hechos del Palacio de Justicia estaban con el Cabo Villamizar en el Batallón Pantano de Vargas en Granada, Meta; por estas razones, los procuradores delegados Jesús Villabona Barajas y Hernán Suárez Delgado y una Juez de la República, la 51 de Bogotá, María Cristina Trejos, han descartado este testimonio por falta de credibilidad. El 9 de junio de 2010 el Coronel Plazas Vega es condenado, en primera instancia, a 30 años de prisión por las desapariciones del Palacio de Justicia. Contra esta sentencia, tanto la defensa, como la Procuraduría General de la Nación, han presentado sendas apelaciones que debían ser resueltas en 15 días, sin embargo el Tribunal Superior de Bogotá no lo ha hecho, mientras el Coronel sigue privado de la libertad en forma preventiva, ya por más de cuatro años. Este año, apareció el verdadero cabo Edgar Villamizar y declaró ante la Procuraduría General de la Nación que él nunca había estado en los hechos del Palacio de Justicia, nunca había conocido personalmente al Coronel Alfonso Plazas y que nunca rindió dicho testimonio. Por estas razones el procurador General de la Nación pidió revocar la condena al Coronel retirado y una investigación a la Fiscal que recogió el supuesto testimonio. Otro hecho que hay que resaltar es que la Fiscalía conserva varios cuerpos sacados de una fosa común, donde fueron enterrados varios muertos en los hechos del Palacio, cuya identidad no se ha esclarecido. Esto es importante, pues ahí pueden estar los llamados desaparecidos del Palacio de Justicia. Es lamentable que los colombianos sigamos aceptando estas atrocidades, la justicia no solo fue incendiada, literalmente, por el M-19 el 6 de noviembre de 1985; ahora el hampa se ha tomado los estrados judiciales para perseguir a sus enemigos, colombianos de bien que tienen el valor de enfrentar a las mafias, muchas veces enquistadas en la política, para que los ciudadanos de bien podamos vivir algún día en paz. Es hora reflexionar… "Lo único que necesita el mal para triunfar es que los hombres buenos no hagan nada." Edmund Burke |








