| PETRÓPOLIS, DONDE LA RETRO MANDA |
|
|
|
|
En Petrópolis dantescas imágenes de horror se ven todos los días. Enormes máquinas retroexcavadoras tumban las casas de un millón de familias ubicadas en el centro ampliado de la ciudad para construir gigantescos edificios. Sus habitantes, gente que había vivido allí por décadas, han sido obligados a salir por una milicia urbana de más de 90 mil hombres armados por el temido alcalde de la Urbe: El siniestro doctor Petro. Nadie sabe a qué horas ocurrió eso. Cómo fue que le dieron vida a ese monstruo devorador de la democracia y la propiedad privada, que arrasó con la riqueza de la ciudad y la transformó en un caos. En Petrópolis los corruptos habían ganado muchas batallas, pero nunca la guerra. Bajo la bandera de la lucha contra la corrupción, y aprovechando la candidez de los electores de clase media y alta, el Alcalde Petro, envalentonó a los pobres, sedujo a los intelectuales y enamoró a los jóvenes de la clase alta, que lo eligieron pensando que la ciudad necesitaba un salvador. En verdad eligieron su verdugo. Petrópolis se llama así en honor a su alcalde, Petro, quien tiene en su oficina una inmensa foto de Hugo Chávez, el presidente de Venezuela, a quien imita, copia, recita, adora. A quien le tiene un altar bolivariano en su despacho oficial. Por la ventana de su palacete mira el nuevo Palacio de Justicia, ubicada en el marco de la Plaza de Bolívar. El viejo edificio fue ocupado e incendiado por sus amigos del M-19, que se aliaron con los narcotraficantes para evitar la extradición. Al Alcalde Petro, poco le importa su pasado. De hecho lo ha borrado de su hoja de vida. A nadie cuenta que fue guerrillero y se alzó en armas para matar, secuestrar y extorsionar a nombre del pueblo. A nadie dice que fundó el Polo, y que fue compadre de de Iván y Samuel Moreno hasta que un día los denunció por ladrones para lavar su imagen y volverse puro. A nadie le permite que hable de su pasado. De hecho, algunos medios de comunicación le perdonan todo. Las columnistas de izquierda lo ensalsan. Algunas lo aman. Los periodistas novatos creen que es el Ché Guevara. El ama el presente. Y construye su futuro. Y este pasa por fundar desde Petrópolis la República Socialista y Bolivariana de Colombia, no por la vía de las armas, sino casi por las buenas. Lo suyo es desenvainar la espada de Bolívar y ponerla al servicio del pueblo, en una revolución permanente, contra el Estado y sus fuerzas armadas, aliado con las Farc y el ELN; con Chávez, Correa, Ortega y Evo. Pero en Petropolis las cosas se hacen por las buenas.
Sin alzar la voz, sin levantar sospechas. Por eso, la revolución socialista comenzó con la Alcaldía. Desde allí se conforman milicias urbanas, que él llama de control social, para cuidar el Transmilenio o simplemente milicias populares armadas con pistolas y revólveres, para cuidar las manifestaciones, levantar infractores de tránsito, asegurar el orden. Lo suyo es destruir la empresa privada y la riqueza de la ciudad. Para empezar, congregó todas las empresas de servicios públicos en una sola. Y comenzó a feriar los servicios y a aumentar los saldos en rojo. De la ETB regaló millones de dólares en banda ancha para los estratos bajos, sin que incrementarán los ingresos de la empresa. Del Acueducto, regaló miles de millones de litros el agua a todos los estratos, en una gesta populista sin precedentes. Como si fuera Chávez, que regala a todo el mundo la riqueza de los petrodólares venezolanos. Al igual que en sus años de guerrillero cuando secuestraban camiones de leche para repartir en la barriada, ahora el alcalde Petro se roba el agua de los bogotanos para regalarla y obtener bendiciones de la gente pobre. Esta historia continuará, porque en Petropolis el populismo nunca duerme. |




Petrópolis parece una ciudad bombardeada. Ocupada. Sitiada por el miedo.





Comentarios
Vale esperar una conducta contraria, que asoma como dedicada a generar un bien comun, en cabeza de este luchador político al cual ungió con la mayoría una población asqueada de tan descarados robos desde el San Carlos para abajo, llegando como un Tsunami a esta Barranquilla tambien corrupta donde como se dice en beisbol...la orden de los políticos es... "pa' home to'el mundo !!
Suscripción de noticias RSS para comentarios de esta entrada.